viernes, 18 de julio de 2014

Cuando no Sabes que te Pasa

No estaba yo muy dispuesta a contaros esto... pero visto los comentarios de Fran y Princesa Amarilla (que gusto da saber que hay gente que se preocupa por una).

Cuando escribí esta entrada, no me pensaba que la situación iba a  ir de mal en peor. El mal humor de Estivaliz se me metió por dentro (lo de ser empatica es un asco), he pasado unas semanas en las que no me reconocía ni yo.

Normalmente ante cualquier pelea, intercambio de opiniones un poco fuerte o que parecía que se podía poner violento o desagradable, salia corriendo, ahora no, gritaba, gritaba muchísimo, solo quería pelea, no me aguantaba ni yo.

No podía desahogarme con nadie, porque tampoco tenia muy claro que me pasaba, solo sabia que quería pelea, decirle a todo el mundo que la vida es una mierda y que más nos valdría estar muertos.

Fui con Reina Madre de viaje a mediados de junio, aunque el viaje fue bien y no estuve muy exaltada, ni nerviosa, pero no lo disfrute tanto como otras veces, me suelo plegar a lo que quiere hacer la otra persona (Reina Madre suele hacer lo mismo, lo cual nos lleva a veces a pequeñas broncas, porque es: "elige tú", "no, tú", decides sentarte en un banco y al segundo se quiere ir), en este viaje he recreado un régimen autoritario diciéndole todo el rato donde ir, donde comer, donde dormir, etc., visto como estaba ni me chisto, porque en casa ya le he pegado alguna voz en algún lugar publico y por una chorrada.

Al volver nos recogió mi hermano en el aeropuerto, lo que no grite en los cuatro días lo grite en menos de 20 minutos (desde salidas de la T2 al parking de la T2), Reina Madre se harto y me mando de cabeza al psicólogo. 

En ello estoy, no os voy a relatar los ataques de ansiedad, los gritos, la angustia que me estaba por algo tan tonto como equivocarme de calle, con un documento o con cualquier cosa.

Ponerle nombre a lo que me pasaba le quito mucha carga, pero estar así es una de las cosas que prefiero no repetir.

A los que estáis de vacaciones, que os lo paséis genial, hasta septiembre no me iré, ya que he han ido los nubarrones (quedan nubecillas pero poco a poco), intentare volver a publicar más seguido. 

martes, 20 de mayo de 2014

Persona Toxica

Los que me leéis por aquí, y los que me conocéis en mi vida 1.0 sabéis que suelo ser bastante negativa para mis cosas, siempre me cojo la peor opción. Dice uno de mi ofi que lo que me gusta es estar preparada para las malas noticias, seguro que es así porque solo hay que echar un ojo en mi bolso que parece el de Mary Poppins.

Pero hay veces que te encuentras con gente más negativa que tú, pero es que encima te lo vomitan encima, de negativos pasan a “persona toxica” en 0, Estivaliz entra dentro de esa categoría, tengo dos opciones a cada cual más peor: a) decirle que se vaya un poquito a la m, o b) el “hum, aja” que es lo que empleo ahora, pero no me quedo a gusto.

Lunes semana pasada, de buen rollo a primera hora, hace sol, el finde ha sido relajado.

Reina: - Hola, buenos días, Estivaliz, ¿qué tal el fin de semana? – con voz cantarina y buen rollete.
Estivaliz: - Tía, esto es un infierno, porque llevo pensado todo el fin de semana que con la de curro que tenemos y que no metan a nadie para cubrir la baja de Hexecilla - (se ha casado y en breve será madre)
R.: - Ya, bueno, ¿pero qué tal el fin de semana? -
E.: - Un horror, ¿tú te crees que es forma de tratarnos? –
R.: - Ajá-
E.: -Porque además con la mierda que nos pagan, porque Fulanito es muy pesado, Menganito un toca pelotas –
R.: -Hum –

(Diez minutos de reloj se paso poniendo a caldo a medio departamento)

E.: - ¿No dices nada? –
R.: - Esto ya lo hemos hablado millones de veces – (cierto pero ya me aburre el tema)

Dia siguiente:

R.: - Buenos días, wapa – (es martes, tengo baile y ninguna preocupación gorda e insalvable)
E.: - 600 €, tía, me acaban de llamar del taller que he llevado el coche y me cobran eso por arreglarme el inyector –
R.: - Vaya putada –
E: - Con la mierda que nos pagan es que se me ha jodido de venir a este poblacho de mierda a trabajar, esto es de locos total –

(Se paso todo el día con sus 600 € de arreglo de coche, con lo capullos que son nuestros jefes y tuve que andar cogiéndole la manita con temas del Word).

La semana paso así, ella despotricando desde que entraba por la mañana y yo con ataque de nervios.

Ayer no estaba nada bien de humor, estaba lacia y de mala leche, Estivaliz estaba igual, pero afortunadamente como andaba encabronada era como si tuviera una pantalla que me impedía que su estado anímico me afectara, eso sí, me pregunto por la tarde que si estaba bien.

Eso sí, pedirme/exigirme que haga petición de sobres corporativos y contestarla mal fue todo uno.

Hoy me ha llegado uno de mis jefes diciendo que si me quería ir de viaje a Budapest, yo encantada de ir, le digo que se lo comente a mi responsable que dice que no.

R.: - Hola –
E.: - Hola, ¿ya estas mejor? –
R.: -Si, debió de ser el tiempo, como esta hoy tan raruno –
E: - Bueno, maja, porque con lo alucinante es lo de esta gente…- (otra vez, no tiene más tema de conversación)
R.: - Me ha llegado Nancho que si me iba a Budapest, y le ha dicho nuestro amado responsable que no –
E.: -Pues normal con la de curro que hay, que me manden a mí, normal que te diga que no, que a este hombre no le gusta que viajemos – (yo estaba visualizando a Vanessa de GH1 y su famoso: ¡¡¡jodete!!!)


En el café de después de comer ha seguido monotemática con el trabajo, cosas que tiene que hacer que debería saber, pero es más fácil que se las resuelva otra persona (en realidad, yo y solamente yo), he intentado cambiar de tema hablando de fútbol, que a mi no me gusta, pero volvía al tema de curro, tengo ganas de dos cosas y no sé en qué orden: a) estamparla contra la pared y b) que de verdad de la buena coja la puerta y se marche.

lunes, 21 de abril de 2014

Un extraño acecha (con permiso de Mary Higgins Clark)

Cuando me pregunto donde me vienen los despistes, siempre le hecho la culpa a Reina Madre. El último ha sido de traca.

Cuando llega el verano, se empeña en dejarse abierta la casa, cuando digo dejarse la casa abierta, es dejarse abierta la ventana de la cocina (vivimos en un chalet, ya os podéis imaginar el nivel de cabreo que me entra) pero como tenemos alarma se cree que ya, eso si, si no hecho la llave a la puerta me hecha la bronca.

El sábado por la mañana me desperté pronto y con mucha hambre, bajo a desayunar, me estoy calentando el café cuando empiezo a oír ruidos en la habitación de encima del garaje.

Subo corriendo los ocho escalones que me separan de la habitación, y mientras me iba imaginando el siguiente escenario:

"Un señor gordo (no me preguntéis porque) vestido de negro o gris y ya le veía sacando una pierna por la ventana intentando entrar".

Lo único que llevaba en la mano, no era siquiera el móvil era un vaso lleno de agua (menuda arma defensiva) que ni solté, cuando al acercarme empiezo a ver como se van moviendo los visillos y los mismos ruidos, bastante asustada me acerco a la ventana, aparto los visillos, me encuentro con:


Si, un gato, salio corriendo escaleras abajo, dí un grito del susto, cerré de un golpe la ventana y me puse a buscar al animalito, no fuera que rompiera algo.

Fui primero a la cocina, no estaba, en el salón tampoco, iba cerrando puertas a ver si encontraba al okupa, pero no le encontré. Pensaba que se habría escapado por algún sitio raro, pero bueno, desayune y me volví a la cama, Reina Madre ni siquiera se despertó.

Cuando volví a levantarme le conté la historia, le había parecido raro, pero nada más. Eso si empezó el dialogo de besugos al que me tiene acostumbrada, con una reconstrucción de los hechos.

(Las dos de pie enfrente de la ventana)
Reina Madre: - Entonces oíste un ruido  y subiste -
Reina: - Si, se estaban moviendo las cortinas y el gato entro en casa -
R. M.: - ¿Y cerraste la ventana? -
R.: - Del susto -
R. M.: - Entonces el gato se fue -
R.: - Se fue escaleras abajo -
R. M.: - Pero no esta en casa -
R.: - No lo sé exactamente porque no le he encontrado, pero si se ha ido me gustaría saber por donde -
R. M.: - Pero si no esta, no sé que problema hay -
R.: - Que no lo sé, que salio corriendo escaleras abajo -
R. M.: - Pero entonces, ¿porque has cerrado todas las puertas?, porque ha salido por la ventana antes de que cerraras la ventana -
R.: - Que no, que se ha ido el muy asqueroso, me supongo que seguirá en casa, sino quiero saber donde por donde se ha ido -
R. M.: - Pero en casa no esta -
R.: - ¡¡¡¡Bastaaaaaaa!!!! ¡¡¡¡Ha entradooooo!!!! si no esta hay dos opciones: se ha largado por algún sitio que no sabemos, o bien me lo he imaginado y me estoy volviendo loca -
R. M.: - Tampoco es para que te pongas así -

Nos pusimos a buscar por la cocina y por el salón, finalmente encontramos al gato detrás de un sillón, junto al radiador.

Le dí con el palo de fregona y ni se movió. 

R.: - Pues debe de haberse muerto - (soy así de optimista)
R. M.: - Espera que muevo el sillón -

Fue verse descubierto y salio corriendo por todo el salón, subiéndose por encima de los cuadros hasta que logramos sacarlo por la puerta del patio.

R. M.: - Me debí de dejar la ventana abierta cuando saque la cabeza para cotillear, no se cuentes a tu hermano que me llamara gilipollas - (normal, Reina Madre, normal y a mi imbécil por haberme confiado)

martes, 8 de abril de 2014

Criticando Series (Momento Nostalgico): Juzgado de Guardia

Mis padres, más Reina Madre que Rey Padre, nunca han sido de poner hora de dormir. No sé que hubiera dicho Supernany al respecto, la que si opinaba era mi profesora de 3º de EGB que decía que tenia que dormir.

La tele después de cenar era el ritual familiar, después de la cena en familia sin tele, de una sobremesa que se alargaba y que a mi hermano pequeño y a mi nos aburría un poco, porque normalmente se habla de política, religión, las extrañas ideas sobre las mujeres de mi padre, etc.

Una de las series que más me gustaban eres Juzgado de Guardia, tal vez ahí empezó mi frikismo de series, y estoy convencida que si la viera ahora no me gustaría ni la mitad, puede ser que con el revival de series la hayan repuesto a las 3 de la mañana.

Pero ese juez que es hace trucos de magia, esa abogada de oficio a la que el fiscal persigue como un loco, ese alguacil enorme y bonachon...


Muchas veces no entendía la mitad de los chistes (con 8-9 años las alusiones sexuales no las pillas mucho), como tampoco entendí que el protagonismo pasara del juez al fiscal, pero es de esas cosas que recuerdas con muchísimo cariño.

lunes, 31 de marzo de 2014

Si, Madre (I, de momento)

El otro día tuve una de esas conversaciones a "toro pasado" con Reina Madre, la típica que en su momento hubiera tenido sentido pero 4 ó 5 años después, es para decir: "a buenas horas, mangas verdes" (soy muy refranera y "mu" de pueblo).

Reina Madre: - Estoy pensando que cuando "Zumbón" te dejo lo mismo hubieras tenido que ir al psicólogo -
Reina: - Pues seguramente, lo estuve pensando varias veces, pero entre que no me decidía y que me parecía una estupidez ir, cuando solo me pasaba que había dejado, aunque me hubiera venido bien, además del tema pasta -
R. M.: - Pues lo cubre el seguro -
R.: - Ya, pero visto el éxito que tienen que con mi padre, que deberían haberle incapacitado hace tiempo... -
R. M.: - Visto así..., pero lo importante es que yo supe estar a tu lado, y no apoyarte, porque eso de los apoyos es una gilipollez que os habéis inventado ahora... -
R.: - Si, Madre, estas en lo cierto - (parezco Skinner, pero se lo hago cuando no tiene razón, por dársela y no discutir)

Lo cierto es que no ayudo nada, pero nada de nada, reconozco que me ha costado mucho tiempo volver a estar medio normal.

Una de las cosas que más me molestaron en su momento fue que no me dejo: "aburrirme de estar triste", se empeñaba en sacarme todos los días: "para que no pienses" y a mi me hacia mucha falta estar en casa a mi bola, con mis libros, mis cigarrillos y lamerme las heridas con total tranquilidad, porque en mi casa tampoco puedo llorar a gusto y hacerlo por la calle me parecía de mal gusto (me salen unos jipios que parece que me dedico al "cante hondo").

Pero era ir al Centro Comercial, acompañarla a 100 recados y todo para no pensar, para no sentir, para terminar de aniquilarme por dentro.

Matt, que parece el Guadiana, volvió a aparecer y le corte de raíz, menos mal que al chico le doy morbo y lo volvió a intentar al cabo de un tiempo, y ahora mismo tengo un "entretenimiento", que durara lo que tarde encontrar novia (yo no estoy en la lista y sinceramente no me importa), porque aunque ya estoy bastante bien (sino no creo que me hubiera vuelto a meter en estos "fregados"), no estoy dispuesta a volver a exponerme así a nadie.

jueves, 13 de marzo de 2014

Tacones

Hace unos meses leí en el blog de Adolestreinta (no pongo el sitio porque parece que se han desenchufado, ¡chicas, arreglarlo!), que a partir de los 30 o te bajas de los tacones o te subes para no bajar.

Siempre era de la liga anti-tacones, básicamente porque no se/sabia andar con ellos, todo lo más me comparaba unas alzas (mejor conocidas como plataformas, que luego dicen que no se hablar, o que me invento "palabros").

Resulta que Matt (¡ejem! esto ya os lo contare) le gustan los tacones altos, cuanto más altos mejor, así que me compre unos que más que tacones son andamios...

Pero este año pasando por una zapateria vi unos botines de cuña en marrón, pase varias veces por delante hasta que me los compre por Reyes.

Subida a mis zancos de más de 10 cm. el mundo se ve otra manera, me estuve riendo mucho porque dejaba a mis jefes en el "sotanillo".

Antes de que se acabaran las rebajas me tuve que comprar otros zapatos ¿y cuales cayeron? los mismos que me había comprado en negro.

Lucia, una compañera, hablando un día de zapatos (las chicas hablamos de estas cosas) me dijo que se había comprado unos botines de tacón, que si los quería, que estaban sin estrenar y que eran demasido altos para ella, ya que estabamos le dije que si.

Estivaliz, al olor del dinero, (a Lucia decidí comprarselos por la mitad de lo que había pagado), estoy totalmente de acuerdo en que la culpa es mía por contárselo, me llego a los pocos días con otros zapatos de tacón (que todavía no le he pagado y tenemos que renegociarlo porque le voy a dar unos vaqueros del H&M de talla 40, que después de la dieta no me sirven).

Me acabo de dar cuenta con la tontería que esta semana no me he bajado de los tacones y mañana creo que tampoco, aunque ya veremos...


jueves, 20 de febrero de 2014

Criticando Series: Black Mirrow

Me encantan las series inglesas, todavía me acuerdo de cuando veíamos “allo, allo”  (en wikipedia lo llaman al cuadro que salía “La Madonna caída” y a mí me suena más “La Virgen de los Melones”).

No voy a decir que sea ninguna fanática de la ciencia ficción, pero estoy hablando de series inglesas, hablar “Misfits” es un imperativo (que grandilocuente que me pongo, que alguien me corte, por favor), que si te pensabas que los ingleses eran educados andas un poco despistado porque de cada 4 palabras, 5 son tacos (está bien hecha la proporción). Lo que menos me gusto fue que me suprimieran al personaje de Nathan.

Pero si hay una serie que merece la pena que me quite el sombrero es “Black Mirrow”, las temporadas son cortas de solo 3 capítulos (y de momento van solo 3 temporadas), la producción está muy currada y se ven de manera independiente.


Sobretodo trata el tema de la deshumanización a la que nos puede someter la tecnología, al final con algunos te quedas inquieto y el argumento no te parece descabellado.

No sé si habrá más temporadas, por un lado me apetecería que hubiera más, por otro lado al menos los ingleses saben cómo finalizar las series con dignidad, porque las norteamericas priman más episodios, y a veces se cargan la calidad.